Cómo es una consulta

Eva López/ autoconocimiento, cábala, coaching, concienciafísica, espiritualidad, homeopatía, kabbalah, sistemas

UNA MIRADA SISTÉMICA

Desde la homeopatía vemos a la persona y no la enfermedad en sí misma. Esto suena a tópico pero es necesario insistir puesto que tenemos impreso en la piel que cuando nos encontramos mal, estamos ENFERMOS y debemos tomar químicos. La homeopatía es rápida y efectiva, como lo es la terapia que ofrezco.

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No es del todo cierto eso de que estamos enfermos; sí hemos acogido una enfermedad aunque en realidad lo que sentimos es un desajuste en nuestro equilibrio. El equilibrio lo defino como cuando ni nos acordamos de que nos encontramos bien, porque de hecho sería o debería ser nuestro estado habitual. Esto es lo mismo que estar en consonancia desde nuestra mente y nuestra intención, lo cual sucede de manera automática, y en principio de manera consciente. Hasta aquí bien.

¿Qué ocurre cuando mentalmente creemos que estamos yendo hacia el camino que hemos elegido pero no nos acabamos de encontrar bien, ya sea porque sentimos más de la cuenta el pálpito del corazón, o cansancio, o dolor de estómago, o … lo que sea que no está dentro de los parámetros armónicos personales que consideramos como salud?

Ocurren varias cosas; la primera es que nuestro sistema regulador deja de funcionar con fluidez: primer aviso. La segunda es que el sistema regulador nos pone algún órgano, hormona o parte del cuerpo en alerta. Por ejemplo, dolor de cabeza, contractura en la espalda, diarrea, ansiedad…

Esta mirada sistémica la tomo desde estas pistas físicas y bastante externas en apariencia,  pero también con una lente más profunda. 

Las herramientas me las da la persona en consulta y yo uso las que los años de estudio y dedicación me han ayudado a corregir estos cortocircuitos. 

Pistas que me ayudan: entorno laboral, familiar, fecha de nacimiento y hora a ser posible, reacción ante una situación de stress o agresión externa; estas son algunas de las pistas que me sirven además de todo lo físico que se manifiesta. Los arquetipos astrológicos, de la kabbalah, de la homeopatía, de los aceites esenciales, me abren el camino. No son dogmas, son guías que junto a la intuición, la buena escucha, leer entre líneas y muchos años de estudio nos muestran lo que el subconsciente escondido trata de salir hacia la luz.

Si algo he ido aprendiendo es que cuanto más nos abrimos a posibilidades terapéuticas más opciones de éxito tenemos. 

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